“La impresora 3D salvó mi matrimonio”

” La impresora 3D salvó mi matrimonio”

 

Con esta frase podríamos resumir el post que vamos a tratar hoy.

Llegas de trabajar, tu novia, mujer o amante (también en género masculino aunque se da menos la situación)  te está esperando con una cena romántica y cómo no: con un regalo.

Porque claro tú no te acuerdas (¿quién se va a acordar de semejante gilipollez?) pero hoy es San Valentín y por supuesto, no tienes ningún regalo, ni si quiera algo que se le parezca.

Sí, San Valentín, esa fecha que sólo importa si eres dueño de El Corte Inglés, eres Anne Igartuburu o UNA MUJER (a veces hombre) que espera algo de su pareja.

 

Ahora bien, ¿qué sucedería si esta situación se diera pero fueras propietario de una flamante impresora 3D?  Pues muy fácil: sólo tendrías que decir: “Cariño, ve metiéndote en la bañera que estoy terminando de envolver tu regalo (cómo gusta mentir) “, irías hacia tu impresora 3D y en cuestión de minutos tendrías cualquiera de estos regalos que, te salvarán la noche, y por qué no decirlo: LA RELACIÓN.

 

 

-El clásico: Flores 3D. 

Se suele decir que a todas las mujeres le gustan las flores así que imprimes un ramito y has salvado la situación. Y además te aseguras de que ni tienen pulgones ni dan alergia.

 

-El indispensable: Lencería 3D.

Durante la celebración del Victoria’s Secret Fashion Show 2013, la modelo Lindsay Ellingston deslumbró tanto a los diseñadores de indumentaria como a los industriales y al público todo al recorrer la pasarela con un espectacular corset impreso en nylon y moldeado con miles de cristales Swarovsky.

Ahora imagina la cara de tu novia si apareces con uno de esos.

 

-El favorito: Joyas 3D.

Vale, sobre las flores tenía mis dudas pero desde luego sobre las joyas no. A todas las mujeres les gustan las joyas y eso es una verdad absoluta.

Y por supuesto las impresoras 3D también hacen joyas. Win.

 

-El amigo fiel: Bombones 3D.

Chocolatinas con su cara, con su nombre o con forma de bolso de Chanel. Otra maravilla creada por las impresoras 3D que nos deja con la boca abierta (y salvará tu pellejo).

Como podéis ver el mundo de las impresoras 3D avanza a pasos de gigante y se va a convertir en un gran aliado de la sociedad, pero por el momento no están al alcance del bolsillo del usuario medio así que deja de soñar con impresoras 3D y acuérdate de comprar algo para el 14 de febrero.

 

Feliz San Valentín y hasta la próxima entrada de Kunn.

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